Fritz Walter, el capitán sentimental

septiembre 22, 2022

Por Rudi Michel

Rudi Michel, popular périodista aleman, evoca aquí la figura de Fritz Walter, el capitán y brillante insider izquierdo del inolvidable triunfo del Mundial ’54, en la final frente a los legendarios húngaros.

El hombre arrastraba consigo su nombre como académico su título de doctor. El «Fritz» formaba parte de su identificación, aunque se lo nombrara miles de veces por año. No bastaba decir «Walter«, como «Beckenbauer» o «Rummenigge«. En las enciclopedias del fútbol figura como «Walter, Fritz, capitán de la selección mundial, 61 veces internacional en 18 años entre 1940 y 1958» .

Los números y las fechas no dicen nada de su popularidad, conquistada con 5 victorias en 6 partidos del Mundial del 54. En tres semanas condujo a los alemanes al título máximo, y la gente no lo ha olvidado.

Formación de la selección alemana antes de la final contra Hungría en el Wankdorf Stadium de Berna ante 65.000 espectadores| desde la izquierda: Fritz Walter, Toni Turek, Horst Eckel, Helmut Rahn, Ottmar Walter, Werner Liebrich, Josef Posipal, Hans Schaefer, Werner Kohlmeyer, Karl Mai, Max Morloc
(GERMANY OUT) 1954 FIFA World Cup in Switzerland Line-up of the German national team before the final against Hungary in Bern’s Wankdorf Stadium before 65.000 spectators| from the left: Fritz Walter, Toni Turek, Horst Eckel, Helmut Rahn, Ottmar Walter, Werner Liebrich, Josef Posipal, Hans Schaefer, Werner Kohlmeyer, Karl Mai, Max Morlock – (Photo by Schirner/ullstein bild via Getty Images)

En ese entonces, Fritz Walter tenia ya 33 años, lo conocían como «el viejo» y su nombre no siempre había brillado bajo los reflectores de la prensa. Y como era un sentimental, se ruborizaba cuando lo enfocaban. Hasta tal punto se ponía nervioso que no quería viajar con la delegación que concurría al Mundial de Suiza. Muchas veces se había hablado de que estaba acabado. Como, por ejemplo, después de un encuentro internacional que tuvo lugar en Francia en 1952, y donde no vio una pelota. Todavía hoy le gusta citar la crítica de un periodista sobre su actuación en ese partido. «En la mitad de la cancha, sobre la izquierda, estuvo parado Fritz Walter, el encargado de la lavandería del equipo«.

Y cuatro semanas antes del torneo de Suiza su club, el Kaiserslautern, donde además jugaban otros cinco titulares de la selección, fue derrotado por 5 a 1 por el Hannover. Fue entonces que presentó su renuncia. Seppl Herberger necesitó de todo su arsenal de persuasión para hacerlo desistir de su decisión. «Con Fritz – dice Seppl – fui siempre más un psicólogo que un entrenador«.

Fritz tiene su explicación sobre su poder de conducción y la forma soberana en que ejerció la capitanía en Suiza. «Fue como reacción a la campaña en mi contra que llevó a cabo la prensa y parte del público antes del Mundial. Si hasta mi mujer recibía cartas donde le pedían que me quedara en casa«. Todavía hoy conserva esas cartas. Y en la práctica, Fritz Walter, un futbolista excepcional, pudo demostrarle al mundo hasta donde llegaban sus verdaderas condiciones. El equilibrio espiritual era para él la primera condición para el desarrollo de su potencia física «Era el mejor jugador que tenia ese equipo«, dijo Herberger sin dejar lugar a dudas. Herberger era entrenador, técnico, gerente, consejero, receptor de confidencias y figura paterna de sus jugadores-escolares. Pero jamás pretendió haber descubierto a Walter. «No, jugadores como Fritz o Beckenbauer no son descubiertos«. «En el juego rápido, directo, Fritz se adelantó muchos años a su tiempo«, recuerda el defensor Posipal, que fue un compañero. «Nunca buscaba el efecto para lucirse. Su perfecto dominio del balón estaba puesto al servicio del equipo. Nunca como un fin en sí mismo, sino un medio para un fin. Sus pases desconcertaban a los adversarios, abrían callejones en las defensas. El nos orientaban y determina nuestro juego, para bien y para mal. Con él la selección alemana funcionaba casi siempre; sin él, casi nunca. Pero jamás quería ser el dueño de la verdad. Un poco más de confianza en sí mismo no le hubiera venido mal«.

Pero entonces tal vez no hubiera sido Fritz Walter, el hombre de las pequeñas, simpáticas debilidades y las grandes fortalezas, el sentimental que temía absolutamente a todos los contrarios y que necesitaba como compañero de habitación al despreocupado Helmut Rahn para que le sirviera de apoyo. Werner Liebrich, a quien le gustaba discutir todo, no admite dudas sobre las condiciones de Walter «Sin Fritz, el equipo alemán que enfrentó a Hungría en el 54 no hubiera existido«. Contra Hungría, contra ese equipo que no había sido vencido en cuatro años, en cuyo juego se aunaban la perfección y el deleite, ¿Con que anhelos, esperanzas y temores fueron los jugadores alemanes a aquel partido?. Fritz Walter se acuerda de esas horas:

El capitán del equipo húngaro, Ferenc Puskas (der.), y el capitán del equipo alemán, Fritz Walter, intercambian banderines antes del partido de la Copa Mundial de la FIFA de 1954 en Basilea el 20 de junio.
Hungary’s team captain Ferenc Puskas (R) and German team captain Fritz Walter exchange pennants prior to the 1954 FIFA World Cup match in Basel on June 20th. Hungary beats Germany 8:2. | usage worldwide (Photo by dpa INP/picture alliance via Getty Images)

«El Jueves todavía pensábamos: ¡Si por lo menos no perdiéramos lejos como en la primera rueda, 8 a 3! El viernes Subcampeón mundial es un lindo título, nadie lo esperaba de nosotros… El sábado: ¿Y por que tenemos que perder? En el 8 a 3 no contamos con la mitad del equipo, y sin embargo les hicimos tres goles…».

El delantero centro Fritz Walter de Alemania Occidental dispara junto a Gyula Lorant de Hungría durante el partido del 4 de julio de 1954 en Berna, Suiza.
BERN, SWITZERLAND – JULY 4: Centre forward Fritz Walter West Germany shoots beside the Gyula Lorant of Hungary during the match on July 4, 1954 in Bern Switzerland. (Photo by Keystone-France/Gamma-Keystone via Getty Images )

El domingo, 4 de julio, llovía, y eso también ayudo. A mediodía, Herberger profetizo: «El tiempo justo para Fritz, y el partido justo para Fritz«. Sin embargo, aún hoy el capitán no reconoce el papel de líder que le correspondió en ese histórico triunfo. El cree que su mejor partido fue en la semifinal frente a Austria, cuando tuvo participación directa en cuatro de los seis goles y convirtiera los otros dos. Un hombre que siempre se rehusaba a ejecutar las infracciones, colocó los corners como con la mano en las cabezas de su hermano Ottmar y de Morlock, como si lo hubiera practicado toda la vida. El mismo Fritz Walter, que en tantos partidos internacionales hasta se había enfermado por su estado de nervios, esta vez no tuvo la menor molestia en todo el tornero.

El presidente honorario de la FIFA, Jules Rimet, entrega la Copa (que lleva su nombre) al capitán alemán Fritz Walter en la ceremonia de entrega de premios.
(Eingeschränkte Rechte für bestimmte redaktionelle Kunden in Deutschland. Limited rights for specific editorial clients in Germany.) 1954 FIFA World Cup in Switzerland Final before 65.000 spectators in Bern’s Wankdorf Stadium: Germany 3 – 2 Hungary (2 – 2) – FIFA Honorary President Jules Rimet presenting the Cup (named after him) to German Captain Fritz Walter at the award ceremony – (Photo by ullstein bild/ullstein bild via Getty Images)

Acordarse de esos momentos todavía le pone a Fritz «piel de gallina«. Sin embargo, dice que jugó para Alemania sin sentimientos nacionalista. Se jugaba por alegría, por el poder arrancar a millones de compatriotas de las diarias preocupaciones – la guerra estaba todavía muy cerca. Ese triunfo no tuvo precio ni para Alemania ni para el mismo Fritz Walter.

Alemania 3 - 2 Hungría El capitán alemán Fritz Walter pasa junto al árbitro, los jueces de línea y la escuadra húngara durante la entrega de premios Ceremonia con la Copa Jules Rimet
(GERMANY OUT) 1954 FIFA World Cup in Switzerland Final before 65.000 spectators in the Wankdorf Stadium of Bern: Germany 3 – 2 Hungary (2 -2) German captain Fritz Walter is walking past the referee, the linesmen and the Hungarian squad during the award ceremony with the Jules Rimet-Cup – (Photo by Ferdi Hartung/ullstein bild via Getty Images)

Incluido en el libro «Fussball Weltmeisterschaft 1974″, publicado por Verlagsgruppe Bertelsmann Gmbh, Munich, bajo la dirección de Hennes Weisweile»

Deutschland ist Weltmeister! Meine Erinnerungen an das Wunder von Bern 1954
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