Perú. Armonioso toque y gol.

octubre 4, 2021
Perú. Armonioso toque y gol

El fútbol más armonioso. El de la pelota bien jugada, de habilidad constructiva, de cabeza alta y evasión del choque. La admirada escuela que dejó profunda huella en la historia del fútbol en Sudamérica.

El fútbol peruano lindaba en una desorganización catastrófica. En mayo de 1981, apenas tres meses antes de comenzar la ronda eliminatoria para el Mundial de España 1982 ante Colombia. Perú carecía no solo de un técnico oficial, sino también de una dirigencia estable puesto que el presidente de la tercera Comisión Mundialista rumbo al Mundial España 1982 había renunciado.

El presidente de la FPF decidió conformar la cuarta Comisión encabezada por José Aramburú Zavala. En la comisión destaca la presencia del futbolista activo Eleazar Soria Ibarra, que era presidente de la Agremiación de Futbolistas del Perú. La cuarta comisión estaba convencida de que la Selección Nacional de Perú debía contar con un Director Técnico de primer nivel para dirigir los partidos eliminatorios. La invitación hecha al entrenador Campeón del Mundo en México 1970 Mario Lobo Zagalo tuvo como respuesta un pedido inalcanzable de dolares: 250 mil dólares por cuatro meses de trabajo.

Además, a este desalentador panorama, había que agregar que los mejores jugadores se encontraban jugando en ligas extranjeras y no se había realizado la menor gestión para reincorporarlos a la selección. Mientras tanto, los adversarios de grupo, Colombia y Uruguay, se preparaban con el mayor empeño posible. Carlos Salvador Bilardo había desarrollado en Colombia un plan de trabajo minucioso para clasificar a la Copa Mundial. Uruguay pasaba por un gran momento. Anfitrión de la Copa Oro en 1980 supero a las mejores selecciones del mundo y en la final al Brasil de Socrates y compañía.

Eleazar Soria y «Tim».

Dos personajes aparecieron para jugar un papel decisivo en el destino del fútbol peruano. El ex defensa lateral derecho de la selección, Eleazar Soria, de profesión abogado, se comprometió a llevar a cabo todas las gestiones necesarias para recuperar a los jugadores que jugaban en el extranjero. Y el sexagenario brasileño, mundialista en Francia 1938, Elba de Pádua Lima mejor conocido como «Tim», cuya residencia favorita era el pequeño pueblo de pescadores Porto das Ostras que se encuentra a la orilla del Oceano Atlántico, que acepto de inmediato el cargo de Director Técnico.

De inmediato «Tim» viajo a Perú para empezar a trabajar. A su arribo a Lima el 16 de mayo dijo a los periodistas: «El tiempo de tres meses es suficiente, no necesito más». Y concluyo: «No se preocupen, que voy a clasificar al Perú».

«Tim» evitaba hablar del aspecto económico: «A mí háblenme de fútbol, no de dinero«. Sin embargo ante el inquietante tema calmo al periodismo: «He notado preocupación por lo que voy a ganar. Yo he venido porque este es un lindo reto. Yo soy un hombre realizado, no necesito de nada, no pienso en el dinero. Con decirles que ni he visto una línea del contrato». Percibiría 64 mil dolares por los cuatro mese de trabajo.

El 17 de mayo en el partido amistoso de la selección peruana contra el Real Betis de España, el primer tiempo fue dirigido todavía por Alejandro Heredia. Sin tener 24 horas en Lima, en el segundo tiempo, «Tim» tomo el control del equipo desde la banca. Al finalizar el encuentro que perdió la selección 3 a 1. Dijo de manera directa: «He visto mal al equipo, mal… Un desastre. Solo aprecié cinco a seis jugadores que saben jugar bien el balón. Ni Heredia ni yo podemos hacer milagros. En el fútbol no existen milagros. Necesito a todos los que juegan en el exterior para lograr la clasificación, especialmente delanteros». Dijo luego: «Lo primero que voy a hacer es un esquema de juego pues el equipo no tiene patrón ni táctica. Luego voy a ubicar a los jugadores donde mejor rindan para explotar sus cualidades y ganar en compenetración».

Además, sin reservas había comentado a su llegada a Lima: «Gente de la Comisión y amigos de los integrantes de ella me dicen maravillas de tal o cual jugador que no se encuentra actualmente en el seleccionado. Yo los escucho y voy a invitarlos a todos ellos, poco a poco, para probarlos. Si son necesarios se quedan y si son malos se van. No pierdo nada».

El 24 de mayo en el Estadio Nacional la selección gano por 1 a 0 al Espanyol de Barcelona en partido amistoso. Con gol de Julio César Uribe, el «Diamante», la selección mostró una mejora sustancial. La táctica de «Tim» fue ubicar al volante creativo Julio César Uribe detrás de los extremos delanteros para hacerlos jugar. «No sé, pero para este partido entramos con otra predisposición, con más moral y las cosas salieron. «Tim» nos ha simplificado las cosas, porque habla claro y sin misterios», declaró luego del partido Julio César Uribe.

Perú. Armonioso toque y gol
Julio César Uribe.

Todavía en junio de 1981 se jugaron varios partidos que fueron utilizados para depurar y elegir a los 22 que la FPF debía inscribir antes del inicio de las eliminatorias.

Canela pura.

La base del equipo peruano era la que en el Mundial del 78 obtuvo el triunfo frente a Escocia y empato contra Holanda. Nueve nombres se repiten en la lista: Ramón Quiroga, Jaime Duarte, Héctor Chumpitaz, Toribio Díaz, José Velásquez, César Cueto, Guillermo La Rosa, Juan Carlos Oblitas y Teófilo Cubillas. Se agregan a esa lista otros destacados jugadores. Julio César Uribe y Jeronimo Barbadillo entre otros.

Perú. Armonioso toque y gol
Héctor Chumpitaz.

Entre uno y otro equipo hay diferencias en el transcurso de cuatro años. Una, y muy importante, es la incorporación de Julio César Uribe y Gerónimo Barbadillo, dos de los mejores delanteros. Hábiles, veloces, diestros en el desborde, y dotados para la colectividad. Barbadillo era más individualista, Uribe buscaba más la pared, el toque de primera.

Perú. Armonioso toque y gol
Gerónimo Barbadillo.

La experiencia de los jugadores en militar en equipos de otros países contribuyó en entender otras formas de jugar el fútbol, les abrió nuevas perspectivas para darles otra dimensión a sus innatas habilidades y condiciones naturales. Por ejemplo, el crecimiento de Velásquez fue sorprendente jugando en el exterior.

Sin embargo para amalgamar a las mejores figuras del fútbol del Perú fue determinante la incorporación de «Tim» que produjo ese raro fenómeno de la armonización perfecta entre el temperamento del Director Técnico con los jugadores. «Tim» nunca podría haber dirigido un equipo mecanizado con un libreto para jugar. Los jugadores peruanos no hubieran soportado un entrenador con todas las recetas escritas. «Tim» confió en las habilidades naturales de los jugadores que necesitaban muy pocas indicaciones para desempeñar de la mejor manera su talento. La libertad que les dio en la cancha fue la más valiosa de las enseñanzas.

Con los integrantes el equipo ya definido, se programó en Arequipa la aclimatación ya que el primer partido se iba a jugar en Bogota que se encuentra 2640 metros de altitud.

En Bogota el partido termino empatado.  Perú comenzó bien, pero no aprovecho un penal a favor en el primer tiempo. Cubillas lo fallo ante el portero Zape. En el segundo tiempo anotaría Hernán Darío Herrera por Colombia. Cuando faltaba poco para terminar el partido, entró Guillermo la Rosa y anotó el empate en los minutos finales del encuentro.

El siguiente partido fue de nueva cuenta contra Colombia el 19 de agosto de 1981. Aquella tarde, a los cinco minutos de iniciado el partido, Gerónimo Barbadillo anotaría el primero y Julio César Uribe de penal en el segundo tiempo pondría el marcador final. ‘La Blanquirroja’ consiguió un 2 a 0.

En Montevideo contra Uruguay Perú llega con 3 puntos, Uruguay con 2 y Colombia estaba con 1. El domingo 23 de agosto de 1981, Perú jugó su mejor partido en una eliminatoria sudamericana. Salió a ganar y no a buscar el empate. Con goles de La Rosa y Uribe se puso en ventaja por 2-0. Uruguay descontaría pero Perú aguantó bien y finalmente el partido termino 2 a 1. Perú sumaba 5 puntos contra 2 de Uruguay y empatando en Lima ante los uruguayos, clasificaba.

El siguiente partido ante Uruguay fue en estadio Nacional en Lima, y aunque Perú volvió a ser superior, el partido terminó 0 a 0.

Perú clasificaba al Mundial España 82 con un fútbol por todo lo alto. Era poesía escrita con un balón en los pies. Una sinfonía que tenía como exponente a un poeta, Cueto, un mediocampista zurdo, y a elegantes intérpretes del tamaño de Uribe, Velásquez y Oblitas por menciona a algunos.

Te podría interesar
Perú. Armonioso toque y gol
América


Redacción | enero 1, 1970
Perú. Armonioso toque y gol
América


Redacción | enero 1, 1970
Perú. Armonioso toque y gol
América


Redacción | enero 1, 1970
Perú. Armonioso toque y gol
América


Redacción | enero 1, 1970